No tiene el mismo efecto regañar al travieso de la clase que castigar al alumno ejemplar, aunque sea con un tirón de orejas. Por eso, la decisión del Pentágono de retirar 5.000 soldados de Alemania, que hasta esta semana, cuando su canciller dijo que Irán estaba “humillando” a Estados Unidos en la guerra, lo había hecho todo bien en términos de no enfrentarse abiertamente a Washington ―como sí ha hecho España―, se ha sentido con fuerza en toda la OTAN. Este sábado, el republicano elevaba su órdago y aseguraba que no se limitará a sacar a 5.000 soldados. “Vamos a reducir drásticamente y vamos a recortar mucho más de 5.000”, ha sostenido en declaraciones a la prensa en Florida.
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