
Barry Keoghan es reconocido por su trabajo en cine en películas como The Batman (2022), Saltburn (2023) y Caminos del crimen (2026). Pero detrás de su talento, pocos conocen su ardua lucha contra las drogas. En una reciente entrevista con el podcast Friends Keep Secrets, conducido por Lil Dicky y Benny Blanco, el intérprete habló con total franqueza sobre su proceso de rehabilitación, la sobriedad y el impacto que tuvo la fama en su historia personal.
El actor, que interpretará a Ringo Starr en la biopic dedicada al baterista de los Beatles —parte de un proyecto compuesto por cuatro películas, una por cada miembro del grupo—, relató que el último episodio crítico relacionado con su adicción ocurrió en Londres. Allí tuvo una experiencia que describió como una especie de visión. “Morí por unos segundos”, confesó al referirse a ese momento límite que, según explicó, marcó un quiebre en su vida.
“Me quedé unos segundos… había como una imagen: campos, viento… y una chica que se alejaba”, explicó. Según su relato, intentó llamar a esa figura, pero ella no se dio vuelta y siguió caminando.
En esa misma visión, Keoghan contó que se vio rodeado por un grupo de hombres que lo atacaban. “Sentía que me apuñalaban y me empujaban”, recordó. Sin embargo, con el tiempo entendió que esa sensación no era literal. “Eran los médicos intentando reanimarme”, explicó al reconstruir el episodio desde lo racional.
Lejos de quedar como una anécdota, esa experiencia se convirtió en un punto de inflexión. El actor reveló que fue uno de los factores que lo impulsaron a dejar definitivamente las drogas y el alcohol. “Ahora estoy limpio, llevo dos años y medio limpio, pero la curiosidad por seguir haciendo esto por mí… Me costó tres intentos de rehabilitación”, aseguró. A su vez, durante los tratamientos descubrió que su consumo de alcohol era sumamente problemático, ya que cada vez que bebía se veía impulsado a consumir otras sustancias.
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