El presidente de Colombia, Gustavo Petro, aterrizó este viernes en Caracas para convertirse en el primer mandatario extranjero en pisar Venezuela tras la captura de Nicolás Maduro. El vecino es el primero en visitar un país singular, un país por décadas antiimperialista pero que sigue ahora los dictados de Washington. Le esperaba en el Palacio de Miraflores la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, que en algo más de cien días al frente del país petrolero ha emprendido un puñado de reformas para abrir al mundo una economía exhausta y quebrada.


