Hungría ha cerrado este domingo la era de Viktor Orbán. Su rival, Péter Magyar, ha arrasado en las elecciones. Con el 98,7% de los votos escrutados, el candidato del partido Tisza obtiene 138 escaños, frente a 55 del actual primer ministro ultraconservador y prorruso. Orbán ha llamado a Magyar para felicitarle por la victoria. Después, ha comparecido ante sus seguidores para reconocer su “dolorosa” derrota. Un resultado no solo determinante para Hungría sino para toda la Unión Europea: Bruselas se libera del socio más incómodo de la Unión, más alineado con Estados Unidos, Rusia y China que con sus aliados europeos.

